El guaraní: un idioma de resistencia
No hace mucho tiempo, y tal vez hasta ahora para algunos, levantar la mano y decir con honestidad “yo no hablo guaraní” era sinónimo de superioridad, cultura y no sufrir el sesgo de ser inferior y hasta ignorante. No lo digo por la lectura de libros, sino de mi propia experiencia. En 1980, me había trasladado a una colonia en el interior de Concepción para estudiar el 3er grado de la entonces primaria. Al hacer la búsqueda de nuevos amigos, en las inmediaciones de la casa de mi tía, con mi hermano, localizamos a unas posibles amistades. La madre, quedó feliz por que sus hijas tendrían amigos, más aun, sobrinos de mi cultura tía Antonia, sin embargo, la amistad tenía una condición: “no le hablen guaraní a mis hijas, porque ella recién llegan de Asunción”. Hoy probablemente lo que no hablen, buscarán justificar con que en la casa no se habla o porque no se dio la oportunidad, o el más común, “entiendo todo, pero no hablo”. El ex presidente y periodista argentino Bartolomé Mitr...